Hiro-Kala,
el hijo perdido de Hulk, está a un tiro de planeta de la Tierra, y Los
Vengadores Secretos se están preparando para ir a su encuentro junto a
la élite guerrera de los EEUU, cuando Hulk les deja claro que este es un
problema familiar, de manera que él y los suyos se encargarán de darle
unos cachetes en el culete al chaval (y ya de paso, Pak le da a la dupla
Kitson & Hanna la ocasión de lucirse, mientras nos muestran como
Hulk y los chicos del Capi se pegan mamporros dignos de las ligas
mayores entre ellos).
El problema para Bruce y su alter-ego Hulk, va a ser que quizá llamar al chaval al orden no será tan sencillo como piensan, y sí más agridulce de lo que esperan.
Greg Pak no se anda con chiquitas en estos tebeos. El escritor tiene claro que todo lo que rodea a Hulk ha de ser masivo y excesivo, de manera que en estas páginas da rienda suelta a su imaginación, creando una historia que es acción pura y desenfrenada.
Es decir, que aquí no hay ni lógica científica, ni introspección, ni reflexiones filosóficas ni nada que se le parezca. Este es un tebeo para ver, sencillamente, como Hulk aplasta (aunque claro, disponer del intelecto de Bruce cuando hace falta, siempre viene bien para salvar planetas...).
La parte negativa de este tebeo es el irregular dibujo de Barry Kitson, con tintas (y en algunas páginas, acabados) de Scott Hanna. Ambos son unos profesionales eficientes y reconocidos, pero a ambos les he visto mejores páginas que las presentes. No obstante, quien tuvo, retuvo, y el resultado visual de estos tebeos es, como mínimo, cumplidor (incluyendo, eso sí, algún que otro destello de calidad como la pelea con Los Vengadores).
Ahora bien, lo que no me ha gustado para nada son los colores de Matt Milla, un tanto confusos en algunas páginas.
En cualquier caso, este tebeo es un desenfreno absolutamente épico y divertido, como han de ser los tebeos del gigante gamma que se precien.
[Por cierto, la relación entre Bruce y Betty sigue montada en una montaña rusa de aúpa...]
El problema para Bruce y su alter-ego Hulk, va a ser que quizá llamar al chaval al orden no será tan sencillo como piensan, y sí más agridulce de lo que esperan.
Greg Pak no se anda con chiquitas en estos tebeos. El escritor tiene claro que todo lo que rodea a Hulk ha de ser masivo y excesivo, de manera que en estas páginas da rienda suelta a su imaginación, creando una historia que es acción pura y desenfrenada.
Es decir, que aquí no hay ni lógica científica, ni introspección, ni reflexiones filosóficas ni nada que se le parezca. Este es un tebeo para ver, sencillamente, como Hulk aplasta (aunque claro, disponer del intelecto de Bruce cuando hace falta, siempre viene bien para salvar planetas...).
La parte negativa de este tebeo es el irregular dibujo de Barry Kitson, con tintas (y en algunas páginas, acabados) de Scott Hanna. Ambos son unos profesionales eficientes y reconocidos, pero a ambos les he visto mejores páginas que las presentes. No obstante, quien tuvo, retuvo, y el resultado visual de estos tebeos es, como mínimo, cumplidor (incluyendo, eso sí, algún que otro destello de calidad como la pelea con Los Vengadores).
Ahora bien, lo que no me ha gustado para nada son los colores de Matt Milla, un tanto confusos en algunas páginas.
En cualquier caso, este tebeo es un desenfreno absolutamente épico y divertido, como han de ser los tebeos del gigante gamma que se precien.
[Por cierto, la relación entre Bruce y Betty sigue montada en una montaña rusa de aúpa...]

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