Jim Butcher es de aquellos autores que, aún escribiendo de manera
aparentemente sencilla y sin complicaciones, consigue engancharme
absolutamente a sus libros, los cuales no suelto hasta que los acabo (o
hasta que se agota la batería del iPad, cosas de las nuevas
tecnologías).
Esto me ocurrió conGathering Storm Storm Front (no lo de la batería, porqué entonces
aún no tenía este cacharro), la primera entrega de sus Dresden Files, y
me ha vuelto a ocurrir con esta segunda entrega, donde el mago (de los
de verdad, de los que hacen conjuros y pócimas) Harry Dresden va a pasar
unos días un poco chungos: hay luna llena y los hombres (y mujeres)
lobo andan sueltos por la ciudad del viento, dejándola un tanto
salpicada de sangre.
Evidentemente, la detective Murphy, al cargo del departamento de investigaciones especiales de la policía de Chicago, va a involucrar a Harry en el asunto. Y, como no puede ser de otra manera con Harry metido en el ajo, nada va a ser tan sencillo ni evidente como parece.
Además, para no ponerle las cosas demasiado fáciles a Dresden, a parte de dejarle herido de bala, vapuleado, mordido, dislocado, medio ahogado y apenas sin magia, Butcher hará que su relación tanto con la periodista Susan como con Murphy, tenga algún que otro altibajo.
Eso sin olvidar que Harry seguirá de punta con el capo di tutti, Marcone, en línea con esa tirante relación entre ellos que ya quedó establecida en la primera entrega de la serie.
A pesar de ser una lectura en cierta manera auto-conclusiva, es evidente que el autor tiene una historia pensada a largo plazo, de la cual va dando detalles y pistas (los padres de Harry, el resurgir de lo sobrenatural, los conocimientos arcanos que reciben los villanos de las historias...), a medida que establece relaciones y escenarios. Este hecho, lejos de molestarme, me ha parecido que proporcionaba una sensación de mayor solidez y cohesión al libro.
En resumen, una lectura rápida y vibrante, pero en absoluto exenta de calidad. Siempre que os gusten los magos urbanos y los hombres (y las mujeres) lobo, claro.
[Por cierto, en España las crónicas de Harry Dresden las publica La Factoría de Ideas]
Esto me ocurrió con
Evidentemente, la detective Murphy, al cargo del departamento de investigaciones especiales de la policía de Chicago, va a involucrar a Harry en el asunto. Y, como no puede ser de otra manera con Harry metido en el ajo, nada va a ser tan sencillo ni evidente como parece.
Además, para no ponerle las cosas demasiado fáciles a Dresden, a parte de dejarle herido de bala, vapuleado, mordido, dislocado, medio ahogado y apenas sin magia, Butcher hará que su relación tanto con la periodista Susan como con Murphy, tenga algún que otro altibajo.
Eso sin olvidar que Harry seguirá de punta con el capo di tutti, Marcone, en línea con esa tirante relación entre ellos que ya quedó establecida en la primera entrega de la serie.
A pesar de ser una lectura en cierta manera auto-conclusiva, es evidente que el autor tiene una historia pensada a largo plazo, de la cual va dando detalles y pistas (los padres de Harry, el resurgir de lo sobrenatural, los conocimientos arcanos que reciben los villanos de las historias...), a medida que establece relaciones y escenarios. Este hecho, lejos de molestarme, me ha parecido que proporcionaba una sensación de mayor solidez y cohesión al libro.
En resumen, una lectura rápida y vibrante, pero en absoluto exenta de calidad. Siempre que os gusten los magos urbanos y los hombres (y las mujeres) lobo, claro.
[Por cierto, en España las crónicas de Harry Dresden las publica La Factoría de Ideas]

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